De una guerra a otra
Cronología


A primeros de febrero de 1939 los Presidentes de la República y de las Cortes y los Presidentes de los Gobiernos central y autónomos junto con sus ministros, se exiliaban en Francia.

Se calcula que entre enero y febrero huyeron de España unas
Caravana de exiliados cruzando los Pirineos
Muchos regresaron o se instalaron en otros países pero en diciembre de 1939 aún quedaban en Francia unos 140 000 refugiados.

El 25 de febrero el Gobierno francés reconocía oficialmente al de Franco y nombraba embajador al mariscal Philippe Pétain, héroe de la Gran Guerra y de la guerra franco-española del Rif. Se firmaron los acuerdos Bérard-Jordana en los que se contemplaba la creación de la Comisión de Recuperación de Bienes por la que Francia accedía a retornar a la España franquista los bienes en su territorio que fueran propiedad del Gobierno republicano.

Los dirigentes republicanos trasladaron al exilio sus disensiones, pugnas y enfrentamientos personales lo que afectó gravemente a los órganos institucionales y les restó fuerza y credibilidad internacional. Al día siguiente de publicarse el reconocimiento del Gobierno de Franco por parte de Francia y el Reino Unido, el Presidente de la República,
Manuel Azaña, Presidente de la República
.

Juan Negrín desde Francia quería seguir siendo reconocido como Presidente de un Gobierno legal pero fue desautorizado y marginado en su eterno enfrentamiento al ministro Indalecio Prieto que dirigía desde México una política más moderada.

Los Gobiernos catalán y vasco sufrieron un proceso desintegrador parecido y además se acentuaron las tendencias separatistas frente al Estado.

Esta división se trasladó a la gestión de los fondos disponibles para subvenir a las necesidades de los exiliados.

El sector de Negrín creó el Servicio de Evacuación para Republicanos Españoles (SERE). Dirigido personalmente por Negrín, su principal función era ayudar a los exiliados en Francia a emigrar a terceros países por lo que se establecieron delegaciones en los departamentos con
Mapa de campos de refugiados en Francia
Se fletaron doce barcos entre mayo de 1939 y junio de 1940 llevando a unos 13 000 exiliados a países de Hispanoamérica. Para optar a un pasaje, se aplicaba una selección restrictiva con criterios primordialmente políticos lo que provocó decepciones y críticas entre los exiliados que en ocasiones, llegaron a pasar a los ataques personales.

El sector de Prieto creó la Junta de Auxilio a los Republicanos Españoles (JARE) con fondos enviados a México por el Gobierno de la República y que gestionaba en Francia Nicolau d’Olwer en representación de Prieto. Los fines eran los mismos que los del SERE y también aplicaba criterios políticos y profesionales en la concesión de subsidios y pasajes.

Los diferentes Gobiernos franceses que se sucedieron entre el final de la Guerra Civil y la partición de Francia tras la derrota ante la Alemania nazi, trataron la cuestión de los refugiados españoles de diversa manera atendiendo a sus intereses políticos.

Hasta septiembre de 1939 los republicanos eran refugiados, si no bien acogidos al menos aceptados. En los departamentos del sudoeste, la administración francesa, desbordada por el número de exiliados, les agrupó en campos de internamiento. En algunos, los recluidos disfrutaban de cierta libertad de movimiento pero en otros, las condiciones eran totalmente insalubres.

Entre el inicio de la Segunda Guerra Mundial en septiembre de 1939 y la ofensiva militar nazi del 10 de mayo de 1940, Francia vive lo que se ha llamado guerra extraña o absurda, un largo periodo de desgaste para la población movilizada, pero durante el que no hubo enfrentamientos militares.

El coronel Antonio Barroso encargado de la Comisión de Recuperación de Bienes trabajaba desde la Embajada española para localizar desde buques y material de guerra a edificios, documentos o depósitos bancarios que gestionaran los republicanos. Sin embargo, la administración francesa no era muy colaboradora y el embajador Lequerica tenía dificultades en hacer cumplir los acuerdos Bérard-Jordana.

En noviembre de 1939 llega a París el agente de policía
Pedro Urraca Rendueles (Archives Nationales de France, Fonds Z6 433 dossier 4301)
destacado desde la Dirección General de Seguridad (DGS) a la Embajada para estrechar el cerco a los dirigentes republicanos y a las sedes de sus organizaciones. Las actividades políticas de los exiliados son vigiladas por una red de informadores tal vez no muy numerosos pero sí eficaces y la colaboración de la policía francesa es cada vez más complaciente.

Muchos exiliados de los campos de internamiento fueron enrolados en compañías de trabajo para la fortificación de las defensas francesas o la construcción de la línea férrea del Transahariano.

En mayo de 1940 las tropas nazis atraviesan las Ardenas, arrasan las defensas belga, francesa y británica y avanzan imparables hacia el interior del país. Con la llegada de los nazis la colaboración para detener a políticos republicanos a instancias del Gobierno franquista se hace más fácil. Las organizaciones de ayuda a los exiliados, SERE, JARE y otras sufren varias inspecciones policiales en París y otras ciudades y sus sedes se clausuraron.

El Gobierno, las legaciones diplomáticas y cuatro millones de ciudadanos huyeron de París hacia Burdeos bajo los bombardeos de la aviación nazi. París, declarada ciudad abierta, es ocupada el 14 de junio. El Presidente del Gobierno dimite y le sustituye el mariscal Pétain, recién llegado de Madrid, donde era el embajador.

Pétain, al frente de un gobierno en desbandada, solicita el armisticio y éste se firma el 22 de junio.
Mapa bajo la ocupación
: la Francia ocupada por los nazis en la vertiente atlántica y un “Estado Francés libre” en la vertiente mediterránea bajo el mando del mariscal, con capital en Vichy.

El Gobierno de Vichy es un régimen autoritario, antisemita y colaboracionista con el Tercer Reich. Las policías francesa y nazi colaboran con la española en la vigilancia de los republicanos que frecuentemente estaban localizados en lugares impuestos, con lo que la persecución fue más fácil y se suceden las presiones del Gobierno franquista para detener a los políticos republicanos más relevantes.

En la noche del 9 al 10 de julio, aprovechando el vacío de poder previo a que la Asamblea nacional otorgara plenos poderes al nuevo Jefe del Estado francés, se registraron los domicilios de muchos dirigentes republicanos. El expresidente de la República, Manuel Azaña ya enfermo, había escapado días antes, pero detuvieron a toda su familia. Otros detenidos y rápidamente trasladados a España fueron
Julián Zugazagoitia, ex-Ministro del Interior
(Ministro del Interior) y Francisco Cruz Salido (Secretario de Defensa) que fueron fusilados en Madrid el 9 de noviembre.

El propio Zugazagoitia narra en su declaración manuscrita, redactada en el calabozo de la DGS el 11 de agosto, cómo ocurrió: Ni siquiera conocía el domicilio de Negrín. En mi casa, de la que no me moví, fui detenido por las autoridades alemanas. La proximidad del ejército alemán a París determinó un nuevo éxodo de los españoles. Yo decidí quedarme. Quise ver con mis propios ojos la conducta de los vencedores y acercarme a uno de los grandes sucesos de la historia de nuestro siglo. Un cartel, representando a un soldado alemán teniendo en sus brazos a un niño, decía “poblaciones abandonadas, tened confianza en el soldado alemán”. Yo nada debía temer del soldado alemán. Repito, me quedé. Y cuando comenzaba a revisar mis ideas, el soldado alemán me sacó de la cama y me devolvió a España. ¿Necesitaba la victoria de Hitler el detalle de mi detención? La propia victoria del Generalísimo, ¿la necesitaba? Creo sinceramente que no. … Todavía sigo creyendo en el soldado alemán y sobre todo en el soldado español. A él me confío. (Archivo Histórico Nacional FC-Mº Interior Policía H, Exp. 240).

A
Lluís Companys, ex-Presidente de la Generalitat de Catalunya cuando Pedro Urraca le entrega en Hendaya (Arxiu Nacional de Catalunya)
(expresidente de la Generalitat de Catalunya) le detuvieron en la zona ya ocupada por los nazis el 13 de agosto y también fue trasladado inmediatamente a Madrid y luego a Barcelona donde fue fusilado el 15 de octubre.

Las ejecuciones de Companys, Zugazagoitia y Cruz Salido no fueron bien recibidas por el gobierno de Vichy y aunque siguió colaborando en la detención de otros dirigentes republicanos, se negó a entregarlos a la justicia franquista.

Una de estas operaciones conjuntas culminó en diciembre de 1940 con la detención en Marsella de un grupo de políticos que preparaba el embarque a México en el buque Alsina. Fueron detenidos Manuel Portela Valladares, Juan Morata Cantón, Pilar Lubián e Ildefonso Irala y se les incautaron numerosos documentos que sirvieron de pista para efectuar otras detenciones como las de Javier Tarradellas, Ventura Gassol, Federico Miñana, Antonio Escofet o Mariano Ansó.

Para las administraciones locales el número de españoles refugiados representaba un creciente problema. En julio de 1940, el Presidente mexicano Lázaro Cárdenas nombra a Luis Ignacio Rodríguez Taboada ministro plenipotenciario en Francia para que negocie con el Gobierno de Vichy la
El exilio a América fue la salvación de muchos refugiados
de los exiliados españoles. El 22 de agosto se firma un acuerdo gracias al que Francia se libera de la carga política y económica que le suponían los exiliados en el territorio de la Francia no ocupada (incluidos Argel y Marruecos). Además se consideraba refugiados a los miembros de las Brigadas Internacionales, a los sefarditas y a los intelectuales alemanes perseguidos por los nazis. Rodríguez Taboada contó con los fondos restantes del SERE que Negrín le dejó cuando huyó al Reino Unido en junio de 1940 y de la JARE que la ocupación alemana imposibilitaba gestionar.

Pero la labor más significativa del embajador mexicano fue sin duda el amparo con el que protegió a Azaña del cerco policial. Extremadamente enfermo, se alojaba en un hotel en Montauban que Rodríguez Taboada convirtió en legación diplomática y por lo tanto inmune, gracias a la bandera mexicana instalada en la fachada. Fue la misma bandera con la que cubrieron el féretro en su camino al cementerio.

Pedro Urraca no consiguió detener al expresidente y solo pudo enviar esta nota: Azaña murió el día 30 de octubre último, a las 4 de la tarde, en Montauban, de un ataque al corazón, habiendo expuesto en su testamento que deseaba que su cadáver fuese trasladado a España para recibir sepultura. Hasta el último momento estuvo protegido por la bandera de Méjico. París, 6 noviembre 1940. Es su más escueta nota informativa. (Archivo General de la Administración, IDD (09)17.12, Caja 51/20947 Nº 166 ).

La colección de informes redactados por Pedro Urraca acaba en diciembre de 1941 pero la vida de los republicanos en Francia siguió complicándose cuando se impidieron más embarques por temor a que los hombres en edad militar abandonaran Francia para enrolarse en las tropas aliadas.

Su situación aún empeoró en noviembre de 1942 al ocupar las tropas nazis la zona libre, donde se encontraban miles de españoles. Muchos exiliados fueron forzados a enrolarse en las compañías de trabajo de la Organización Todt, encargada de las obras civiles y militares o enviados a fábricas en Alemania. Otros muchos españoles se integraron en las acciones de la Resistencia francesa cada vez más numerosas.



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